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Lugo

Ruta de la Mariña Lucense

En tierras gallegas encontramos otra de las rutas galardonadas con la Rueda Dorada de la RFME, que recorre la La Mariña Lucense, una región de costas espectaculares, pueblos con encanto y también con una zona interior salvaje y poco explorada, donde se despliega un tapiz de paisajes que cautivan tanto al viajero como al motorista. La ruta circular de 225 km promete un recorrido donde la fuerza del mar y la serenidad de las montañas se entrelazan, ofreciendo experiencias únicas a lo largo de carreteras sinuosas y paradas inolvidables.

Ruta de la Mariña Lucense

Lugo

En tierras gallegas encontramos otra de las rutas galardonadas con la Rueda Dorada de la RFME, que recorre la La Mariña Lucense, una región de costas espectaculares, pueblos con encanto y también con una zona interior salvaje y poco explorada, donde se despliega un tapiz de paisajes que cautivan tanto al viajero como al motorista. La ruta circular de 225 km promete un recorrido donde la fuerza del mar y la serenidad de las montañas se entrelazan, ofreciendo experiencias únicas a lo largo de carreteras sinuosas y paradas inolvidables.

RECORRIDO
  • \Ribadeo
  • \Rinlo
  • \Playa de las Catedrales
  • \Foz
  • \San Ciprián
  • \Viveiro
  • \Mirador de San Roque
  • \Punta Fuciño do Porco
  • \O Barquerio
  • \Valadouro
  • \Mondoñedo
  • Ribadeo
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
  • 1. Nivel de dificultad (baja)
  • 2. Riqueza y diversidad del paisaje
  • 3. Puntos de interés en la ruta
  • 4. Placer de conducción en moto
  • 5. Nivel de seguridad en la carretera y estado del asfalto
  • 6. Señalización
  • 7. Repostaje y avituallamiento en carretera
  • 8. Gastronomía
  • 9. Alojamientos motor-friendly
  • 10. Patrimonio cultural del entorno
RECOMENDACIONES

En verano hay mucho turismo en la zona, así que hay que reservar con tiempo y puede haber tráfico en la costa.

En la Serra do Xistral hay mucha fauna salvaje, así que hay que extremar la precaución en las carreteras menos transitadas.

Las zonas de montaña pueden tener humedades en la umbría incluso en verano

Es importante chequear el pronóstico meteorológico antes de empezar la ruta y llevar ropa impermeable.

Puntos destacados de interés

Playa de las Catedrales, Ribadeo, Viveiro y Mondoñedo.

Gastronomía

Restaurante Javier Montero (Ribadeo)

REPOSTAJE Y AVITUALLAMIENTO EN CARRETERA

Estación de servicio C. Teniente Flomesta, 88, 30420 Calasparra, Murcia

El Caracoles C. Mediodía, 12, 30180 Bullas, Murcia
La Fuensanta Calle Rbla., 11, 30610 Ricote, Murcia

establecimientos motofriendly

OS Tres Teixos

Tipo de neumático recomendado

Neumático Asfalto 100%, orientado al turismo o trail asfáltico.

    XLa ruta comienza en Ribadeo, la puerta de entrada a Galicia desde Asturias, donde el río Eo susurra historias de frontera y unión. Es una pequeña villa costera de la provincia de Lugo, que mira hacia la ría del Eo y que es la capital de la mariña oriental. Tiene un importante legado indiano, ya que en las últimas décadas del siglo 19 regresaron los que habían ido a hacer las américas y trajeron una arquitectura cosmopolita que se integró en la tradicional.

    Es un lugar en auge para el turismo por sus temperaturas suaves, la belleza de sus paisajes y un litoral único, que hacen que sea un lugar excelente para montar en moto, ya que tiene muchas carreteras interesantes a poca distancia.

    La costa es la protagonista de esta zona, comenzamos por una pequeña carretera sin pintar, que bordea la costa y que nos acerca a la naturaleza tan especial que vamos a ir descubriendo en la mariña. En esta zona merece la pena ir despacio descubriendo los faros, como el de Ribadeo, que está justo al comenzar nuestro trayecto situado en la Isla Pancha y reacondicionado como alojamiento rural.

    No hay que perderse las pequeñas playas, las puntas y las demás islas que salpican la costa. Antes de llegar a uno de los puntos más conocidos de la zona, hay que hacer una pequeña pausa en Rinlo, un pueblo de origen medieval con tradición pesquera, una villa típica de la mariña, que tiene una de las cofradías de pescadores más antiguas de España y una gastronomía donde el marisco y el pescado son protagonistas.

    A pocos kilómetros, la Playa de las Catedrales espera imponente. Sus arcos naturales, esculpidos por siglos de embates del mar, parecen una catedral abierta al cielo. Al caminar entre sus formaciones durante la marea baja, se siente la energía de un lugar modelado por la paciencia del océano y se entiende el porqué de su nombre, ya que todos esos arcos esculpidos en la roca recuerdan a una catedral. Es un punto espectacular para visitar en cualquier época del año, aunque en verano tendremos que compartirla con mucha más gente.

    Seguimos por la LU-P-0601 bordeando la costa hacia Foz, un rincón donde la tranquilidad mariña se fusiona con la vida local. Su paseo marítimo, bordeado por la gran playa de A Rapadoira, es perfecto para una pausa breve. En el horizonte, el mar Cantábrico despliega un azul infinito. La siguiente parada es en el encantador pueblo de San Ciprian, que respira pesca y que nos recuerda la conexión indisoluble entre el hombre y el mar. Además, se puede visitar el museo del mar para conocer mejor la historia de esta tierra. Desde ahí seguimos por un tramo virado pero rápido de carretera nacional que nos dirige hacia Viveiro…

    Al salir de San Ciprián se puede subir por Morás y Vilachá, para seguir viendo la costa, o acceder más rápido por la carretera LU-682 a Viveiro, un enclave donde la historia y la modernidad conviven. Es la capital de la Mariña occidental, un lugar para pasear por sus calles empedradas y descubrir rincones como sus tres puertas, el puente medieval sobre la ría, la iglesia de Santa María o el monasterio de la Concepción.

    Viveiro se ha convertido en uno de esos sitios donde el tiempo parece detenerse y desde su encantador casco antiguo estás a tiro de piedra del espectacular mirador de San Roque o de la playa de Covas, que tiene unas de las aguas más calientes de Galicia. A pocos kilómetros, siguiendo hacia el noroeste, el camino serpentea hasta Punta Fociño do Porco. Este mirador natural se alza sobre el mar como un balcón, ofreciendo vistas que parecen sacadas de un cuadro. Los senderos que lo atraviesan te regalan momentos de silencio y conexión con la inmensidad del océano.

    Seguimos la carretera Lu-862 hacia O Vicedo y su ría, donde terminan los 60 kilómetros de costa de la mariña lucense. Es otro lugar muy diferente y se puede hacer una parada en O Barqueiro, un pequeño puerto que parece extraído de una postal. Aquí, las casas trepan colina arriba, mientras las aguas de la ría reflejan el verde de los montes cercanos.

    Este es el momento donde giramos sobre nuestros pasos y cambiamos el chip, porque vamos a pasar en pocos kilómetros del paisaje costero a la montaña y con ella llegan las curvas. En media hora hemos dejado atrás el relax de la playa y nos encaminamos hacia Valadouro por un tramo de media montaña muy fluido, donde enlazas una curva con otra rodeado de una vegetación exuberante.

    Aquí es importante tener los neumáticos en buen estado y con las presiones controladas, ya que hay cambios de asfalto y sobre todo de clima, con zonas que pueden estar húmedas según la época del año, pero donde disfrutas muchísimo, especialmente con una maxitrail como la Moto Guzzi Stelvio.

    Pronto llegas al Valadouro, una zona en la que puedes ver las construcciones más tradicionales gallegas, como las casas de piedra con tejados de pizarra o los hórreos, que se utilizaban para guardar el grano y los alimentos. Y en este tramo disfrutas de un paisaje rico y diferente, donde el río Ouro nos regala cascadas y saltos de agua para visitar.

    De allí giramos hacia el interior por la carretera provincial LP-U-0101, muy estrecha y sin pintar, que nos va a llevar al corazón de la Serra do Xistral, un paraje totalmente inexplorado, donde los vientos que cruzan la sierra acarician los prados húmedos, hogar de caballos salvajes y manantiales que parecen brotar de la misma roca. Las curvas de la carretera invitan a jugar mientras el paisaje se despliega en una sinfonía de verdes.

    Descendiendo hacia Abadín el viaje te lleva a Mondoñedo, un pueblo que combina arte, historia y espiritualidad. Su catedral, imponente y serena, se alza como testimonio de siglos de devoción y es patrimonio mundial por la UNESCO. Su casco histórico y el barrio de Os Muiños son algunos de los lugares que puedes recorrer. En este punto tan pintoresco, comienza nuestro descenso de nuevo hacia la costa, atravesando el valle donde está Trabada, una de las zonas populares por el cultivo de la faba, la reina de las legumbres gallegas.

    Para terminar, seguimos el tramo de curvas suaves que flanquea el río Eo hasta volver al punto de partida, Ribadeo. La ruta se puede hacer en un día, combinando la parte más suave de trazado y marcada por la costa, con la zona del interior donde están los tramos de curvas para disfrutar de la moto y de la montaña. Es un enorme contraste entre dos territorios espectaculares cada uno a su manera, que además están muy cerca uno del otro. Pero lo mejor es pasar una noche en el camino y disfrutar de todo sin prisas, porque hay mucho que ver.