Murcia

Región de Murcia

Costa cálida

La Región de Murcia guarda rincones y paisajes que sorprenden a todos aquellos que no conozcan esta increíble provincia. Lugares que se disfrutan más aun recorriéndolos en esta espectacular ruta en moto. Os proponemos un recorrido a lo largo de su costa, desde los límites con Almería hasta la línea misma que la separa de Valencia. Pero haremos una excepción, el inicio de ruta será desde una de las ciudades del interior más importantes de la Región de Murcia, Lorca.

Costa cálida

Región de Murcia

Esta comunidad uniprovincial atesora un impresionante patrimonio cultural. El paso de las distintas civilizaciones ha dejado una huella imborrable, no solo de forma material con sus construcciones y monumentos sino en la cultura y la idiosincrasia de sus gentes. Os proponemos una ruta a lo largo de su costa, desde los límites con Almería hasta la línea misma que la separa de Valencia. Pero haremos una excepción, el inicio de ruta será desde una de las ciudades del interior más importantes de la Región de Murcia, Lorca.

RECORRIDO
  • \Castillo de Lorca - Fortaleza del Sol
  • \37.594474, -1.712056
  • \37.406200, -1.748211
  • \Castillo de San Juan de las Águilas
  • \Playa de Calabardina
  • \Mirador Parque Regional Cabo Cope y Puntas de Calnegre
  • \Bolnuevo Natural Sand Sculptures
  • \Batería de Castillitos
  • \Faro Cabo de Palos
  • \Los Alcázares
  • Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro del Pinatar
CRITERIOS DE EVALUACIÓN
  • 1. Nivel de dificultad (baja)
  • 2. Riqueza y diversidad del paisaje
  • 3. Puntos de interés en la ruta
  • 4. Placer de conducción en moto
  • 5. Nivel de seguridad en la carretera y estado del asfalto
  • 6. Señalización
  • 7. Repostaje y avituallamiento en carretera
  • 8. Gastronomía
  • 9. Alojamientos motor-friendly
  • 10. Patrimonio cultural del entorno
RECOMENDACIONES

Esta que os proponemos es una ruta sencilla en cuanto a dificultad de conducción. Sin embargo, es clave la época del año en la que decidáis llevarla a cabo.

Si hay algo que caracteriza a la Región de Murcia es el clima suave  de sus inviernos y las altas temperaturas veraniegas. Tenedlo en cuenta.

Me atrevería a decir que las mejore épocas para realizar esta ruta serían la primavera y el otoño.

No pasaremos demasiado calor en la moto y además podremos bañarnos en los diferentes puntos de la ruta

Puntos destacados de interés

Castillo de Lorca, Cuatro Calas, Castillo de San Juan de Águilas, Minas de Mazarrón, Gredas de Bolnuevo, Batería de los Castillitos, Cartagena, Salinas de San Pedro del Pinatar.

Gastronomía

Restaurante Magoga (Cartagena)
Restaurante Juan Mari (San Pedro del Pinatar)

REPOSTAJE Y AVITUALLAMIENTO EN CARRETERA

Estación de servicio Repsol CR N-332 P.K. 30,20
Pantalán Playa (Calabardina)

Alojamientos motofriendly

Oficina Turismo Región de Murcia

Tipo de neumático recomendado

Michelin Anakee Road

    En el escudo de la ciudad aparece Alfonso X el Sabio armado, sobre el Castillo de Lorca, con una espada en la mano derecha y en la otra una llave ambas de oro y alrededor del escudo aparece una inscripción en latín que dice: “ Lorca, de suelo grato y castillos encumbrados, espada contra malvados y del Reino segura llave”

    No cabe duda de que el Castillo de Lorca es el principal símbolo de la ciudad y por ello nosotros hemos elegido tan emblemático monumento para arrancar esta curiosa “ruta costera”.

    Desde lo alto de la Fortaleza del Sol se divisa el pueblo de Lorca y es punto de reunión de turistas y locales para contemplar el atardecer.

    Esta fortaleza medieval que servía para la defensa de la frontera entre los reinos de Murcia y de Granada y fue un punto estratégico clave entre cristianos y musulmanes. Vigilante desde su atalaya, acoge hoy en día una recreación de la Edad Media. En él se pueden visitar la antigua judería, las torres, aljibes y los restos arqueológicos de la Sinagoga del S. XV  De origen musulmán, las principales murallas y torres (la Alfonsina y del Espolón) son sin embargo de construcción medieval-cristiana, de estilo gótico.

    La ciudad de Lorca cuenta con un amplio patrimonio monumental y cultural. Podríamos pasar un día entero visitándola, pero no tenemos tiempo para todo, así que partimos hacia nuestro siguiente punto de parada, las Cuatro Calas, justo en el límite con la provincia de Almería.

    En el recorrido hasta la costa, merece la pena que nos sumerjamos entre los campos de cultivo de la huerta murciana, atravesando miles de hectáreas de huerta regadas por acequias, brazales, ladronas, arzabes o meranchos.

    Una vez salgamos de la “huerta”, os recomendamos ir a buscar la RMD19. Una carretera estrecha pero de buen asfalto que nos lleva al puerto de las Cruceticas para posteriormente desembocar en la RM11 que nos lleva hasta Águilas, y de ahí a Calarreona. Tras apenas 40 km llegamos al espacio natural de Cuatro Calas, situado en el término municipal de Águilas, incluye las calas de Calarreona, La Higuerica, La Carolina y Los Cocedores, esta última haciendo de límite con la provincia de Almería. Las curiosas formaciones en los que la erosión del viento y el mar han moldeado un paisaje singular, junto a sus aguas cristalinas hacen de este espacio un lugar único. Es fácil ver rocas volcánicas con formas dispares. Pero, lo que más llama la atención son las casas-cuevas y los antiguos cocederos donde se maceraba el esparto. De aquí el nombre de esta última cala.

    Proseguimos camino por la RM333 que nos lleva a Águilas y claro, uno de los puntos que no podemos dejar de visitar, es el Castillo de San Juan de las Águilas.

    El Castillo de San Juan de Águilas es una fortificación militar construida en el S. XVIII, asentada sobre las ruinas de una torre vigía, construida durante el mandato de Felipe II y que servía para defenderse de los ataques berberiscos. La torre fue derribada por un terremoto y años después, el rey Fernado VI encargó a Sebastián Feringan la construcción de la fortaleza.

    Merece la pena subir y visitar el castillo, desde donde se divisa no solo Águilas, sino parte de la costa murciana. En el pueblo de Águilas podemos asistir a la subasta de pescado en su famosa lonja. Eso sí, tened en cuenta que se hace a diario sobre las 5 de la tarde, que es cuando los pescadores acaban la faena. Si vais fuera de hora, un paseo por sus calles y el puerto es un buen sitio para tomar un refresco.

    Dejamos el pueblo que vio nacer al actor paco Rabal y tomamos la carretera de la costa (RMD14) que nos lleva al mirador de la costa Calabardina. Este tramo de carretera está plagado de curvas y aunque el asfalto no es de lo mejor, pues está algo bacheado, podemos disfrutar de la conducción de nuestra Moto Guzzi Stelvio, gracias a la seguridad que nos transmiten los Michelín Anakee Road de última generación. Tras la parada obligada para contemplar el mediterráneo, continuamos nuestra ruta hasta un lugar insospechado. Las minas de mazarrón, abandonadas desde 1969

    Tras sortear con nuestra moto el paso a la mina, el escenario que nos encontramos parece sacado de una película de ciencia ficción, un paisaje marciano que nos deja atónitos. Las distintas tonalidades de la tierra, debidas a la presencia de materiales férricos, convierten  estas ruinas en un lugar mágico. Casas abandonadas, maquinaria y herramientas que han permanecido a la intemperie durante lustros componen un paisaje único.

    No ha habido suerte, nos vamos sin oro, pero con una experiencia más en nuestras alforjas. Nos acercamos a la costa, al puerto de Mazarrón, en cuyas aguas se encuentran los restos de dos barcos fenicios de más de 2.500 años de antigüedad. Hoy no nos hemos traído el equipo de buceo, así que nos conformamos con dar un paseo por el puerto.

    Antes de abandonar Mazarrón no podemos dejar de visitar las Gredas de Bolnuevo, unas curiosas formaciones rocosas que son el símbolo del municipio.

    Ponemos rumbo a Cartagena por la E22 y nos desviamos a la altura de Los Madriles para tomar la RM-E23 que nos llevará a descubrir un lugar mágico. Este tramo de carretera estrecha de unos 8 km es lo peor, en cuanto a asfalto, que nos vamos a encontrar en toda la ruta, pero el destino bien merece la pena. Además lo han arreglado hace poco tiempo y han tapado la mayoría de los agujeros que minaban el tramo., aunque hay que ir atentos pues también hay gravilla y alguna que otra piedra. Esta carretera nos lleva hasta el Cabo Tiñoso, elevándose sobre el nivel del mar y dejándonos unos paisajes espectaculares a ambos lados de la carretera con el mar Mediterráneo de fondo. Al final del asfalto están construyendo un espacio para poder aparcar, pues últimamente recibe bastantes visitantes. Desde aquí tendremos que ir a pie hasta la Batería de los Castillitos, un cuartel militar abandonado con sendos cañones impresionantes en lo alto del mismo, vigilando el mediterráneo.

    Deshacemos este pequeño tramo para incorporarnos de nuevo a la E22 que nos conduce hasta Cartagena. La ciudad conoció su apogeo durante la época romana con el nombre de Carthago Nova hasta la dominación bizantina en el siglo VI d. C., cuando cambió su nombre por el de Carthago Spartaria. Y de nuevo nos encontramos con el mismo dilema, visitar la ciudad a fondo o hacer solo un alto en el camino y continuar la ruta. No tenemos mucha elección, pero ya que hemos hablado de historia no podemos dejar de visitar el anfiteatro romano del S.I a.c. Como digo, hay mucho que ver en Cartagena, por lo que os recomiendo pasar al menos un día de turismo por esta ciudad.

    Continuamos nuestra ruta sumando los últimos kilómetros en el marcador de nuestra Guzzi. Salimos de Cartagena por la RM-F35 evitando la autopista para llegar a los Alcázares. De aquí a San Javier y su famosa Academia General del Aire, Santiago de la ribera y Lo Pagan. Aquí, donde acaba la playa de Villananitos, sale un paseo marítimo muy transitado por todo tipo de personas y algunas aprovechan para darse los conocidos baños de lodo.

    Ya estamos muy muy cerca del punto final de nuestra ruta, San Pedro del Pinatar y sus famosas salinas. Desde la rotonda de los Flamencos parte la carretera que da acceso a las salinas. Nosotros llegamos justo en el atardecer y disfrutamos del maravilloso espectáculo de la puesta de sol en donde el agua de las salinas se torna en un violeta intenso digno de un postal.